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Aielo homenajea a Nino Bravo con la apertura de un museo

El pueblo natal del cantante Nino Bravo, Aielo de Malferit, rindió un nuevo homenaje a su vecino más célebre con la inauguración que tuvo lugar ayer del Museu Nino Bravo, un espacio dedicado, según la alcaldesa de la localidad, Cristina Mira, ‘a mantener viva la memoria de uno de los cantantes más universales y queridos del panorama musical de habla hispana’.

Así, centenares de vecinos asistieron ayer a la inauguración del museo dedicado a uno de los autores de las canciones más conocidas en la época de la transición española.

 

Entre los asistentes, destacó la presencia de las hijas de Nino Bravo, Eva y María Amparo, así como el presidente de la Casa del Artista de Valencia y último mánager del cantante valenciano, Suco, los componentes de Los Superson, Pepe Juesas, Vicente López, Salvador Pelejero y Juan Francisco Guillem, además del ex concursante de Operación Triunfo, Vicente Seguí.

 

Todos ellos participaron en el acto de inauguración, que estuvo amenizado por la música del homenajeado. Pero sin duda, la nota predominante durante todo el evento fue ‘la emoción y la satisfacción por haber conseguido realizar un proyecto que llevábamos en mente desde hacía tanto tiempo, y aún más sabiendo que está dedicado a una persona que destacaba tanto en su faceta artística como en su vida personal’, relató la alcaldesa.

 

Mira, quien se declaró una incondicional del cantante, señaló que Nino Bravo fue ‘un artista que con su voz y sus canciones todavía continua despertando sentimientos, pasiones y recuerdos, mas allá del paso del tiempo y de las modas’.

 

Nino Bravo, nombre artístico por el que fue conocido Luis Manuel Ferri, nació en Aielo de Malferit en el año 1944 y se convirtió en su corta trayectoria en una de las voces más reconocidas y exitosas mundialmente. Sólo su inesperada muerte truncó una de las carreras más prometedoras que nunca haya conocido la música española.

 

Según Cristina Mira, la gran cantidad de material audiovisual, fotográfico, sonoro y escrito que componen la colección -con más de 360 objetos catalogados- permiten al visitante conocer la trayectoria artística de Nino Bravo, desde sus inicios hasta el punto más álgido de su vida profesional.

 

‘NADA ES MÁS IMPORTATE'


Al respecto, la alcaldesa afirmó que ninguna de las piezas de la colección ‘es más importante que otra, pues cada una de ellas protagoniza un momento de su vida y forma parte de su historia personal’.

 

Para ejemplificar la importancia de cada una de las piezas, bromeó con la idea de que ‘posiblemente, Nino se hubiera negado a actuar si no hubiese dispuesto de un traje determinado o de un micrófono concreto’.

 

El visitante podrá disfrutar de objetos tan singulares como el micrófono, los trajes utilizados por el cantante durante sus actuaciones, la cartilla escolar, fotografías de su infancia y juventud, imágenes inéditas de la despedida de soltero, telegramas de condolencia o el aparato de sonido utilizado por el cantante más famoso de la Vall d’Albaida en sus actuaciones.

 

Las instalaciones del museo se encuentran en el passeig de l’Eixample, y cuenta con una inversión por parte del Ayuntamiento de cerca de 300.000 euros en la rehabilitación de les Escoles Velles, sede del Museo Nino Bravo , además de contar con la colaboración del PRODER y la Diputación de Valencia.

 

AÑOS DE TRABAJO Y ESFUERZO


El Museo Nino Bravo surgió a partir del homenaje que el pueblo de Aielo de Malferit dedicó al cantante en 1998, acto que congregó más de 5.000 entusiastas.

 

Desde aquel día han sido muchos los fans, conocidos y allegados que han ido cediendo recuerdos, discos, revistas, grabaciones al fondo del Museo.

 

‘Piezas -como indicó Mira- que hemos guardado como verdaderos tesoros y que no las han cedido para que mantengan su valor’.

 

En este sentido, el concejal de Cultura de la localidad, Miquel Sarrió, señaló que la apertura de este museo ‘ha supuesto mucha dedicación y trabajo’, algo que, según matizó, ‘muchas veces no era apreciado por los propios vecinos, quienes en alguna ocasión llegaron a pensar que el museo estaba paralizado, pues los avances no se constataban a primera vista’.