PRENSA

Nino Bravo o la persistencia de un mito

Nino Bravo no se extingue. Es imperecedero. En la Comunidad Valenciana, donde su presencia se percibe prácticamente intacta, y también en toda Hispanoamérica. La noticia de la apertura ayer de un museo en su localidad natal, Aielo de Malferit, dedicado a su recuerdo, ha tenido repercusión en la prensa sudamericana, donde el cantante valenciano se hizo popular a raíz de su éxito ‘América’.


Más de 33 años después de su muerte en un accidente de automóvil, la figura de Luis Manuel Ferri Llopis se ha convertido en un lugar común para cantantes de la Comunidad Valenciana y sudamericanos, en lo más parecido a Elvis Presley que ha dado la canción española. Su trágico fin en pleno éxito acrecienta aún más un mito que persiste tenaz, negando a esfumarse devorado por las prisas de las modas.


Hace ahora cuatro años el colombiano Romeo Zannetti editó un disco evocándole. Y aún hoy, es habitual ver a valencianos como Noelia Zanón (cuyo nombre fue elegido por sus padres en homenaje a la canción de Bravo) o Javier Vila, recordando sus canciones. Precisamente Vila fue quien recuperó uno de sus temas casi olvidados, ‘Contigo Soy Feliz’, para un anuncio de Kas. Esta canción, junto a la publicidad de Amena empleando como leit-motiv ‘Libre’, contribuyeron, por si hacía falta más, a mantener su nombre en el candelero.


Vila no oculta su ‘devoción’ por Bravo, a quien considera ‘el maestro’. ‘Fue único, no habrá nadie como él’, asegura. Desde ese convencimiento, celebra la apertura del museo, si bien critica el hecho de que haya en la actualidad algunos cantantes que, para intentar captar público, se ‘aprovechen’ de sus éxitos más conocidos. Cree Vila que entre los motivos de la permanencia de Bravo se encuentra su voz, una combinación casi perfecta entre el crooner estadounidense y los baladistas italianos. ‘Lo oyes hoy y aún suena fresco’, dice.


Una apreciación en la que coincide el productor José Manuel Moles, componente en su día del grupo Video. Para Moles, el valenciano ‘fue una especie de nexo entre los mejores compositores de su tiempo’, y en su estilo se aunaron sin solución de continuidad modernidad y tradición. Por eso hoy ‘es un paradigma, está vivo, es reconocido y la gente canta sus canciones’, decía.


Coinciden también Moles y Vila en que la voz de Nino Bravo tiene parangón con la de Tom Jones. ‘Son de una textura parecida’, dice el segundo. ‘A los dos les pasa igual, que teniendo una voz muy pesada nunca resulta engolada, sino pop’, asevera el primero. Es por esa vigencia que a ambos no les extraña la expectación que ha rodeado a la apertura del museo.


Se trata de un espacio que, como el 'Graceland' de Presley, tiene como fin mantener viva la memoria del cantante. La inauguración se celebró ayer a las 19 horas y contó con la asistencia de la alcaldesa de la localidad, Cristina Mira, y de sus hijas Eva y María Amparo Ferri. Ubicado en el paseo de l'Eixample, el ayuntamiento ha invertido cerca de 300.000 euros en la rehabilitación de un edificio de 1931, las Escuelas Viejas, con la colaboración del PRODER y la Diputación de Valencia. El museo surgió, cuentan desde el consistorio, tras el homenaje que el pueblo de Aielo de Malferit dedicó al cantante en 1998, acto que congregó más de 5.000 entusiastas. ‘Desde aquel día han sido muchos los fans, conocidos y allegados que han ido cediendo recuerdos, discos, revistas, grabaciones al fondo del Museo’, indican.


Un fondo que se incrementó definitivamente en 2003, cuando la viuda del cantante y sus hijas cedieron todo el material que conservaban de él. Para la alcaldesa del pueblo natal del cantante, la inversión en poner en pie este museo se justifica desde el hecho que es ‘un artista que con su voz y sus canciones todavía continúa despertando sentimientos, pasiones y recuerdos, más allá del paso del tiempo y de las modas’.


La colección permanente del museo, denominada Universo Nino, recoge objetos personales y profesionales del artista. La gran cantidad de material audiovisual, fotográfico, sonoro y escrito que compone la colección, más de 360 objetos, permitirá al visitante conocer la trayectoria de Nino Bravo, desde sus inicios hasta el punto más álgido de su vida profesional, así como la vida familiar de un cantante que para muchos es inolvidable.