PRENSA

Un timbre que suena sin cesar durante cuatro décadas

Este martes la voz de Nino Bravo cobrará mayor actualidad de la que le es habitual desde aquel 16 de abril de 1973  en que un accidente en la Nacional III camino de Madrid, segó la vida del cantante valenciano en el término de Villarrubio, pueblo conquense que ahora tiene una calle dedicada al intérprete de Un beso y una flor. No hay que ir muy lejos para comprobar que ese timbre cálido de una voz inconfundible no ha dejado de sonar en el ámbito de habla hispana. El álbum 40 años con Nino se colocó entre los más vendidos de 2010, dentro de la clasificación de Promusicae, donde se situó en el número 38. ‘Dentro de lo mal que está todo’, corrobora su hija mayor, Amparo Ferri, ‘sigue vendiendo discos; cada vez que Universal publica algo nuevo, suele funcionar bien’.


Canciones como Te quiero te quieroNoelia o Mi tierra, que escribió Augusto Algueró; América, América o Libre, que compusieron José Luis Armenteros y Pablo Herrero, autores también de Un beso ..., fueron grandes éxitos de público no sólo en España, sino también en Latinoamérica, y cimentaron no sólo la fama del cantante de Aielo en tanto que intérprete, sino también la fuerza del repertorio a él asociado. Tal asociación acabó por asentar un canon de cantante melódico español que persiste en nuestros días y que generó numerosos seguidores en la tierra que vio nacer, como es el caso de Juan Camacho o Juan Bau, entre otros.


Los datos de la Sociedad General de Autores (SGAE) confirman lo que la intuición atisba y es que Libre y Un beso y una flor, son las canciones de Nino Bravo que más derechos de autor han generado, seguidas de Te quiero, te quiero y América, América. En cualquier verbena actual es fácil detectar que las dos primeras se repiten después de tantos años. En cuanto a versiones, con la primera, tan personalmente interpretada por el de Aielo, se atrevió El Chaval de la Peca. Con la segunda, grupos más roqueros como Seguridad Social o La Frontera. La tercera tiene versiones  de Rosario Flores, Olga Guillot, Paloma San Basilio o Lucho Gatica. La última volvió a sonar en la potente voz del mexicano Luis Miguel.

Su tumba sencilla en el cementerio de Valencia y el busto que emerge en el parque de la calle Lérida del barrio de Sagunt volverán a ser objeto de visita y tributo, esta vez de forma especial. ‘Estoy segura de que estará repleta de fans y de flores’, augura Amparo Ferri en referencia a su tumba, ‘porque nosotras siempre pasamos unos días después y comprobamos la respuesta de sus seguidores’. También sonarán con más fuerza sus canciones en la radio y el programa Locos por Valenciade la SER  producirá una edición especial en la que participarán, entre otros, las hijas de Nino Bravo, Eva y Amparo Ferri. Se hará en el Corte Inglés de la Avenida de Francia, con ocasión de la inauguración en este centro comercial de una exposición temporal sobre el artista. ‘Hemos traído fondos del Museo de Aielo’, explica su hija para que se puedan ver en Valencia durante un mes, estoy segura de que aquí tendrá mucha repercusión’.


También estarán en el programa los Superson, el grupo en el que se curtió Luis Manuel Ferri antes de ser Nino Bravo y que siempre estuvo cerca de él. El grupo anticipará algunas de canciones que interpretará en el Palau de la Música el día 22 de junio, dentro de un festival en el que cantará también varios temas Eva Ferri, la hija menor del artista, a beneficio de una asociación de ayuda a los disminuidos psíquicos de Alfafar. También participará el cantante valenciano José Valhondo, intérprete de Nino Bravo, el musical, un espectáculo que continúa de gira desde que se estrenó en el Palacio de Congresos de Valencia en 2009.


Su pueblo natal, Aielo de Malferit, le rindió homenaje el fin de semana pasado con una serie de actos entre los que destacaba la presentación del cupón que la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) ha editado al hilo del aniversario y del que se han publicado cinco millones de cupones.  En Aielo estuvieron Serafín Zubiri, María Ruiz y Rafa Gimeno, así como la Coral Allegro, que repasaron las canciones que Nino Bravo hizo populares.